El peligro de llamarte igual que todos

Ponerle tu nombre propio o el giro del negocio a tu local es el camino más corto para ser olvidado. Estos nombres son tan comunes que el cerebro de tus vecinos los ignora por completo.

El color: El lenguaje de las emociones

No se trata de que un logo “se vea bonito”, buscamos que el cliente ideal logre conectar emocionalmente a través del color. Escoger el tono correcto es esencial porque un mismo color puede decir cosas totalmente distintas

El Registro de Marca: Tu escudo legal

De nada sirve tener el nombre y el logo más creativos si no te pertenecen legalmente. Registrar tu marca ante el IMPI es la única forma de asegurar que nadie te robe tu idea.

Cómo empezar con el pie derecho